sábado, 30 de junio de 2012

Crítica de Hostel III


La verdad es que estaba con ganas de cruzarme con alguna peli que me deje con miedito para que maquine la cabeza por la noche, pero tampoco quería una peli larga, ni muy compleja que me haga razonar tanto. Aprovechando este contexto mental-pachorriento me senté a ver la tercera parte de Hostel. Según el sentido común, generalmente cuando una saga de películas de terror se prolonga en muchas secuelas, desde la tercera parte en adelante empiezan a mandar fruta, y para cumplir con dicha “ley”, esta secuela la cumplió.
En primera instancia, creo el señor director Spiegel, está completamente obsesionado con sorprender en todas las escenas, a fin de lograr que uno, como ingenuo y capo que se cree, suponga cómo se va a desenvolver determinada escena y al final es todo lo contrario, en este sentido, creo que esto es lo que más zafo de la película, porque muchos otros aspectos dejaron mucho que desear.
                Para contextualizar un poquito con esa nueva secuela, los juegos macabros de matar gente cambiaron conceptualmente, ahora los hombres ricachones de la “Caza de elite”, se encuentran detrás de un escenario con una computadora muy top, en donde apuestan a cómo va a ser la muerte de la pobre víctima que aparece en el escenario. Hasta acá podríamos decir que no hay nada que reprochar. 
Bueno comentando un poco la historia, la peli trata de un grupo de flacos de los cuales uno de ellos se va a casar, y los amigos lo llevan a Las Vegas para pasarla bomba y demás, una especie de Hangover, pero de terror. A continuación, los chabones conocen unas flacas que los llevan a un boliche medio clandestino, en donde se ponen en pedo, les bailan minas en bolas y todo lo que se supone que pasa en “La ciudad del pecado”, de esta forma, los muchachos enfiestados empiezan a caer de a poco en manos de la organización macabra.
Personalmente, la escencia de Hostel se perdió en un 99.9%. Primero, si el horror no sucede en Europa, arrancamos mal. Segundo, no sé si pagar el viaje a Las Vegas para filmar la peli les disminuyó el presupuesto, no sé, pero lo cierto, es que los efectos son muy malos, en especial al final, además de los actores… no trasmitían terror ni a un nene de 5 años, en otras palabras, ningún grito aterrorizante, cero expresiones de pánico, nada. Tercero, frases muy inoportunas tales como “i see dead people” o la aparición en escena de una especie de Na’vi de Avatar, la verdad es que si se hubieran esforzado en cambiar o repensar esas cosas, hubiera evitado que me salga una risa en el medio de una escena que tendría que generar suspenso o nerviosismo. Cuarto y último, el gore papá, ¡el gore!, si hay algo que caracteriza a las primeras dos peliculas, son las escenas sangrientas donde abunda las tripas y los mocos. Aclaro, no considero que una película de terror buena deba tener pura sangre y nada de historia, solamente digo que si se trata de Hostel, se tenía que caracterizar por la sangre y todas esas cosas asquerositas, que causan morbo.
En fin, si vas a ver la peli, elimina por completo toda ilusión de que te vas a encontrar con una película genial como de las anteriores. Definitivamente Spiegel, no es Eli Roth, y parece ser que está muy lejos de serlo. Incluso, si el final hubiera sido un poquito más pensado, capaz que te dejaría satisfecho, pero, por lo menos a mí, ni eso. Concluyendo, si querés cagarte de miedo, mirate un clásico de terror y la vas a pasar mejor, o en su defecto una porno clase B, que te aseguro que hay más de una, que de lo mala, te llega a dar miedo.